La Sopa y la Copa: El sacrificio de rendir nuestra voluntad.



La Sopa y la Copa: El sacrificio de rendir nuestra voluntad.

 Todavía resuena en mis recuerdos aquella frase de la infancia: “Al que no le gusta la sopa, se le dan dos tazas”. Para una niña, aquello era una contradicción absoluta. Lo lógico sería que nuestra aversión a algun tipo de comida fuera respetada, pero la vida pronto nos enseña que la realidad tiene sus propios métodos de enseñanza.

Incluso cuando anhelamos evitar el trago amargo de la enfermedad, la pérdida de un ser querido o de algún bien material, un despido inesperado, o la carencia de afecto, inevitablemente transitamos por valles de incomodidad, estrés y frustración. A menudo, la vida nos obliga a romper esquemas, a caminar hacia lo desconocido o a soltar sueños que creíamos imprescindibles.

El Señor Jesús nos dejó el ejemplo definitivo de esta rendición. Él abandonó Su trono de gloria para hacerse hombre, un camino profundamente humillante pero eternamente sublime. En el huerto de Getsemaní, frente a la "copa" más amarga de la historia, le suplicó al Padre que, de ser posible, le evitara ese sufrimiento. Sin embargo, su oración no terminó en el deseo humano, sino en la entrega absoluta: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. ¿El resultado? Tu salvación y la mía. 

Hoy te invito a considerar esta pregunta: ¿Qué tanto estamos dispuestos a renunciar a nuestros deseos para que el Padre cumpla el Suyo? Soltar el control no es sencillo; sin embargo, cuando comprendemos que la buena voluntad de Dios es "agradable y perfecta", la resistencia se convierte en paz y la obediencia en una bendición duradera.

   

 A veces, el trago que menos deseamos es la medicina que el alma necesita para sanar. Es en ese altar, dónde el sacrificio de rendir nuestra voluntad florece como nuestra bendición


📖 Floreciendo con la Palabra Viva.

Lucas 22:41-42 (NVI): «Se alejó de ellos como a una distancia de un tiro de piedra, se puso de rodillas y comenzó a orar: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya»."


🙇🏻‍♀️ En Intimidad con Dios.

Padre Celestial, agradezco por el ejemplo de entrega por que vemos en Jesús.

Hoy rindo ante Ti mi resistencia y te pido perdón por las veces que he intentado escribir mi propia historia lejos de Tu guía. Perdóname por el egoísmo de mis planes y por el temor a aceptar la 'copa' que Tú has servido para mi bien.

Transforma mi corazón para que se parezca al Tuyo. Dame la valentía para soltar mi voluntad y la paz para abrazar la Tuya, sabiendo que en Tu propósito siempre hay plenitud. Que mi vida sea un reflejo de Tu amor y obediencia. En el nombre de Jesús ¡amén,!


     Recuerda esto: Nuestra paz comienza donde nuestra resistencia termina. Cuando dejamos de pelear por la 'sopa que no nos gusta', empezamos a disfrutar de Su banquete.


¿Has experimentado alguna vez cómo un 'trago amargo' se convirtió después en una bendición inesperada? O tal vez, ¿hay algo que hoy mismo te esté costando rendir ante el Señor? ¡Hablemos en los comentarios, me encantaría acompañarte!"


By. neisCarp.


Comentarios

  1. Aprendí a disfrutar de la sopa, le agradezco a mi Señor y Dios por esas lecciones que en su momento parecían tragos amargos, pero todo ayudó para bien

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    1. ¡Hermoso testimonio! Lo que no entendemos en su momento, al final cobra sentido, cuando aceptamos que cada proceso es necesario para la formación de nuestro carácter. No seríamos quien somos, de no haber atravesado cada valle y montaña, de la mano de nuestro Señor.

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  2. Dios tiene el control por eso cualquier circunstancia es mejor dejarlo en sus manos y que se haga su voluntad y para él sea la gloria.

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    1. ¡Ameeen mi estimada aniga! Es de sabios reconocer nuestras limitaciones. Cuando no tenemos el control de las cosas, nuestra mejor elección.es dejarlo en manos del Creador del universo. Bendiciones!

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